



Oremos hermanos para que no seamos engañados por los agentes del adversario.






“... Esa noche soñé que yo estaba en Battle Creek mirando hacia el lado de afuera de la ventana de la puerta y vi una compañía marchando hacia la casa, de dos en dos. Parecían severos y decididos. Yo los conocí bien y me volví a abrir la puerta del salón para recibirlos, pero pensé que debería mirar nuevamente. La escena había cambiada. La compañía ahora presentaba la apariencia de una procesión católica. Uno sostenía en su mano una cruz, otro una caña. Y cuando se acercaron, el que estaba cargando una caña hizo un círculo alrededor de la casa, diciendo tres veces: "Esta casa está proscripta. Los bienes deben confiscarse. Ellos han hablado contra nuestra santa orden". El terror se apoderó de mí, y corrí atravesando la casa, saliendo por la puerta norte, y me encontré en medio de una compañía, algunos de los cuales yo conocía, pero no me atreví a hablarles una palabra a ellos por temor a ser traicionada. Yo intenté buscar un lugar retirado donde pudiese llorar y orar sin encontrar ojos ávidos e inquisitivos dondequiera me volviese. Frecuentemente repetía: "¡Si tan sólo pudiera entender esto! ¡Si ellos me dijesen lo que he dicho o lo que he hecho! " “Yo lloré y oré mucho cuando vi nuestros bienes confiscados. Traté de leer simpatía o piedad hacia mí en las miradas de los que estaban a mi alrededor, y me fijé en los semblantes de varios de quienes yo pensaba que me hablarían y me conforta-rían si no temiesen ser observados por otros. Hice un intento de escapar de la multitud, pero al notar que me estaban vigilando, oculté mis intenciones. Comencé a llorar en voz alta, diciendo: "¡Si me dijeran tan sólo lo que he hecho o lo que he dicho! " Mi marido que estaba durmiendo en una cama en el mismo cuarto me oyó llorar en voz alta y me despertó. Mi almohada estaba mojada con las lágrimas, y una triste depresión de espíritu estaba sobre mí." Testimonies for the church, T 1, pp. 577 – 578
Pero podría alguien preguntarse: ¿cómo podrían los jesuitas llegar a tomar el control de la Asociación General Adventista? La respuesta es simple y a la vez sorprendente para quienes no están familiarizados con los métodos de los jesuitas: LA INFILTRACIÓN. Esta perversa estrategia consiste en fingirse adventista, ingresar a la iglesia como cualquier miembro, fingiendo una conversión que nunca existió, y una vez adentro de la misma, comenzar una tarea sutil e insidiosa, en equipo con los otros infiltrados, de acuerdo a los objetivos cuidadosamente planeados por el vaticano. Así los infiltrados católicos, con los jesuitas a la cabeza, van escalando posiciones dentro de la Iglesia, apoyándose y votándose unos a otros en las diferentes Juntas, tomando control de las juntas de iglesia, de las Asociaciones, y de todas las instituciones del pueblo adventista. De esta manera llegarían, poco a poco, al control de la autoridad máxima a nivel mundial de la Iglesia.En el quinto día del sexto mes del sexto año, mientras estaba sentado en mi casa y los ancianos de Yahudáh estaban sentados allí conmigo, la mano de YAHWEH Elohim cayó sobre mí. Yo miré y vi lo que lucía como un hombre hecho de fuego. De lo que parecía ser su cintura hacia abajo era fuego, y de su cintura hacia arriba era lo que parecía ser una brillantez de color ámbar reluciente.
La forma de una mano fue extendida, la cual me tomó por un mechón de mi cabello; y el Ruaj me levantó entre el cielo y la tierra y me trajo en estas visiones de Elohim, a Yerushalayim, a la entrada de la puerta interna [del patio] que mira al norte. Allí estaba el ídolo que enciende el celo de Elohim y provoca celosa indignación.
Allí delante de mí estaba la Gloria del Elohim de Yisra'el, como en la visión que había visto en el valle.
Entonces me dijo: "Ben-Adam, alza tus ojos hacia el norte." Yo alcé mis ojos hacia el norte y vi en la entrada, al norte de la puerta del altar, esta imagen que encendió la ira de Elohim.
El me preguntó: "Ben-Adam, ¿ves tú lo que ellos están haciendo, las horribles abominaciones aquí tal que me tengo que distanciar de mi propio Lugar Kadosh? Pero tú verás aun peores abominaciones."
El me trajo a la entrada del patio, y cuando miré, vi un hueco en la pared.
El me dijo: "Ben Adam, escarba en la pared." Después de escarbar en la pared, vi una puerta.
"Entra," El dijo, "y mira las iniquidades en las que están ocupados aquí."
Así que entré y miré, y allí, tallado en las paredes todo alrededor, había todo tipo de reptil, y animal repulsivo, junto con todos los ídolos de la casa de Yisra'el.
Parados delante de ellos había setenta hombres de los ancianos de la casa de Yisra'el – en el centro estaba Yaazanyah el hijo de Shafan. Cada hombre tenía su incensario en su mano, y una nube de incienso subía.
Entonces me dijo: "Ben-Adam, ¿has visto lo que los ancianos de la casa de Yisra'el están haciendo en la oscuridad, cada uno en su habitación secreta, porque ellos dicen: 'YAHWEH no ve, YAHWEH ha abandonado La Tierra'? "
El también me dijo: "Tú verás aun peores abominaciones que ellos están haciendo."
El me trajo a la entrada de la puerta norte a la casa de YAHWEH que mira al norte, y allí delante de mis ojos había mujeres endechando a Tammuz.
"Ben-Adam," El me preguntó, "¿has visto esto? Verás prácticas más abominables que ésta."
El me trajo al patio interior de la casa de YAHWEH; y allí, a la entrada del Templo de YAHWEH, entre el vestíbulo y el altar, había alrededor de veinticinco hombres con sus espaldas hacia el Templo de YAHWEH y sus caras hacia el este; y ellos estaban adorando al sol.
El me preguntó: "Ben-Adam, ¿has visto esto? ¿Acaso la casa de Yahudáh considera como cosa casual que ellos cometen estas prácticas abominables que están cometiendo aquí, así llenando La Tierra con iniquidad, provocándome todavía más? ¡Contempla! ¡Ellos son como burladores, y he aquí que llevan la rama de la vid a sus narices!
Por lo tanto, yo actuaré en furia, mi ojo no perdonará, no tendré misericordia. Aun si claman gritando en mis oídos, no les escucharé."